En un país tan sumamente verde como Irlanda, siguen sorprendiendo los jardines de Powerscourt, que incluso para muchos están considerados los más bellos del país, tanto por su diseño como por el enclave donde se encuentran, a los pies de la montaña de Great Sugar Loaf, en el condado de Wicklow.

powerscourt

Foto: Flickr.com

Los jardines fueron encargados por el vizconde Richard Wingfield, el primer de la dinastía de Powerscourt. Y no se concluyeron hasta 1875, cuando el séptimo vizconde de la familia instaló estatuas y otros aderezos para terminar de embellecer el conjunto.

Todos esos vizcondes vivían en la mansión familiar, desde cuyos ventanales disponían de la fantástica visión de los jardines. Lamentablemente, este enorme palacio se incendió en 1974, aunque en la actualidad se encuentra restaurado.

Los jardines disponen de varios puntos de interés, como son la Fuente del Tritón o la del Delfín. Igualmente es señorial la escalinata con pavimentos de mosaico realizados con guijarros de diferentes procedencias. También es atractiva la Bamberg Gate, realizada en el siglo XVIII en Viena y que el vizconde compró e hizo traer hasta aquí desde la catedral bávara de Bamberg en Alemania.

Otra zona curiosa de los jardines es el cementerio de la familia aristocrática. Ahí se pueden ver las tumbas de caballos, perros, gatos e incluso vacas de los Powerscourt.

Siempre que el tiempo respete la jornada, te puedes pasar varias horas paseando por estos jardines, apreciando mil y un detalles florales o escultóricos. Lo ideal es disfrutarlo durante las diferentes horas del día, y comprobar los distintos efectos de la luz solar. Para ello, es recomendable elegir un hotel en la cercana población de Enniskerry, o si tu bolsillo te lo permite, muy cerca de este conjunto monumental te puedes alojar en un Ritz Carlton. No te asustes, también tienes la opción de un Youth Hostel, mucho más económico.