Publicado por: María Belén.-

Algunos de los grandes problemas del sector turístico irlandés, están protagonizados por los denominados ‘hoteles zombi’, término acuñado por el economista Peter Bacon para describir a más de un centenar de hoteles construidos en Irlanda en la primavera económica que se prolongó desde 2001 al año 2007.

En ese período de auge económico, muchos consideraron que el sector hotelero era un buen destino hacia donde encaminar sus inversiones y, en principio, se eligieron centros turísticos claves para construir sus establecimientos.

Así Dublín, Killarney y Galway fueron la punta de lanza pero después, en cualquier parte del país  donde hubiera un pedazo de tierra disponible, se utilizó para edificar nuevos hoteles.

El resultado fue la apertura de nuevos emplazamientos en parques empresariales, en los márgenes de carreteras y caminos principales y, aun, ‘en mitad de ningún sitio’. Pero cuando la burbuja inmobiliaria de Lehmann Brothers explotó y la crisis se extendió, el número de turistas de ultramar decayó en un tercio y miles de propietarios vieron como caía el valor de sus propiedades en algo más que ese porcentaje.

Muchos se quedaron atrás en sus pagos de hipotecas, el paro fue creciendo y muchos hoteleros con graves problemas financieros no pudieron sostener sus gastos y mantener abiertos sus negocios.

Los bancos irlandeses que habían financiado los nuevos hoteles, estuvieron al borde de la bancarrota y fueron salvados in-extremis por el gobierno de Irlanda que creó la NAMA, la Autoridad de Dirección del Activo Nacional, con el poder de comprar créditos bancarios y manejar los activos, que se hizo el hotelero más grande de Irlanda.

El organismo busca planes de negocios para los inversores de hoteles y, si los aprueba, el negocio puede seguir funcionando aunque  la gestión de la mayor parte de los hoteles zombi ha sido encomendada a empresas de gestión profesionales que deben mantener el negocio a flote sin pretensión de pérdidas ni ganancias en las operaciones.

Esto ha ocasionado una fuerte competencia con las tarifas que afecta y enfada significativamente a los hoteleros tradicionales que, representados por la Federación de Hoteles irlandesa trata de que el gobierno irlandés cierre los hoteles zombi.

El Departamento de Turismo ha permanecido ajeno al problema en espera de que sea el propio mercado quien dicte el destino de los hoteles.

El turismo está volviendo a incrementarse con una subida del 6% en las llegadas del 2011 y se espera otro tanto para este año.

Mientras tanto, los hoteles zombi siguen operando. Habrá que ver.

 

Tags: , , ,