Para quienes buscan un destino emocionante, Irlanda es el sitio ideal porque una serie de acontecimientos terribles y heroicos han ido moldeando, en el transcurso de los siglos, su historia y su geografÃa. Aquellos viajeros fascinados por las reliquias del pasado tendrán la posibilidad de adentrarse en la magia misteriosa de la bella isla verde.

Entre los tantos monumentos históricos que emergen en el paisaje irlandés, encontramos el Fuerte de Navan, en el Condado de Armagh, un enclave prehistórico situado al Norte de Irlanda que fuera sede de los Reyes del Ulster y antigua capital de la provincia.
Situado en una pequeña colina a 2.6 kilómetros al oeste de Armagh, es un recinto circular de 250 metros de diámetro, rodeado por un pozo y un contrafoso cuya disposición (el foso dentro del contrafoso) sugieren que no fue construido con fines defensivos.
Aunque ha sido bautizado como ‘fuerte’  se considera que muy probablemente fuera un centro ritual o ceremonial pagano, capital tradicional de los Ulaid, un emplazamiento destacado en la mitologÃa irlandesa, especialmente en el ciclo del Ulster.
En el interior del recinto encontramos dos construcciones: un terraplén circular, tÃpico monumento funerario de la Edad de Hierro) y un gran túmulo de 40 metros que los estudios arqueológicos han datado su construcción en el año 95 a. C.
Estos restos arqueológicos se han visto amenazados por diversos factores en el transcurso de los últimos tiempos hasta que en 1993, el grupo Amigos de Navan inauguró un centro de visitantes que fue clausurado en 2001 por falta de fondos. Finalmente en 2005, el centro fue adquirido por el Ayuntamiento de Armagh que lo reabrió de manera estacional permitiendo de esta manera disfrutar de estos verdaderos tesoros de la humanidad.
