En el imaginario popular Irlanda es sinónimo de verde y está asociado fuertemente con San Patricio, su patrono, que ha dejado su impronta por todos lados y cuya festividad se celebra el próximo 17 de marzo a todo lo alto.

Según cuenta la leyenda, el santo utilizaba el shamrock, una planta muy similar al trébol que se encuentra en las montañas del norte del paÃs, para explicar el misterio de la SantÃsima Trinidad y hoy en dÃa, el shamrock es el sÃmbolo nacional de Irlanda, estrechamente relacionado con la buena suerte de los irlandeses y con el color verde como otra de las señas de identidad irlandesas; no por nada el paÃs es conocido también como la Isla Esmeralda.
Las fiestas patronales se extienden del 12 al 17 de marzo donde todo se tiñe de verde: las calles, los comercios e incluso los rÃos. Los escolares suelen vestirse completamente de ese color y la tradición condena a merecer un pellizco a quienes no lo hicieren.
Las mÃticas tabernas de DublÃn se ven colmadas de entusiastas bebedores de cerveza y durante el Festival de St. Patrick un clima festivo y alegre inunda la ciudad, escenario de numerosas actividades lúdicas y donde la diversión convive con la tradición cultural: castillos del medioevo, duendes, hadas y música celta.
La ciudad se transforma en un rompecabezas viviente que provee pistas y pruebas desafiantes para quienes participen del juego de la búsqueda del tesoro, también se puede intentar cazar al famoso Leprechaun, un duende verde, travieso y muy rico que hará todo lo posible por escapar y que puede ofrecer parte de su fortuna a cambio de su libertad.
Las fiestas se celebran en toda Irlanda con fuegos artificiales, música, bailes, actores callejeros, conciertos y representaciones de danza y arte. Pero si deseas obtener el tÃtulo de irlandés honorario debes concurrir al St. Patrick’s Festival Parade, en DublÃn que pone el broche de oro al final de fiesta.
